19:00 h > «Sans queue ni tête», espacio libre para Nadège Rossato
Canciones / para todos los públicos a partir de 12 años / Duración: 45 minutos
«Sans queue ni tête» es un concierto teatral protagonizado por Nadège Rossato, acompañada al piano por Daniel Masson. «Sans queue» porque(…)
19:00 h > «Sans queue ni tête», espacio libre para Nadège Rossato
Canciones / para todos los públicos a partir de 12 años / Duración: 45 minutos
«Sans queue ni tête» es un concierto teatral protagonizado por Nadège Rossato, acompañada al piano por Daniel Masson. «Sans queue» porque es una mujer cisgénero, «sans tête» porque es una mujer. ¡Ya está marcado el tono! Siguiendo la tradición de las cantautoras, mezcla composiciones originales e interludios hablados, entre el humor, la poesía y el compromiso. Sus canciones hablan de su intimidad, de la mujer que es y, quizás por extensión, de muchas otras mujeres. Sus textos exploran con franqueza y sensibilidad la relación con el cuerpo, el miedo a la soledad, el deseo de gustar, la violencia sexista y sexual, y las luchas feministas. El tono es deliberadamente provocador con el público; la ironía y el tono mordaz suelen dar paso a momentos líricos y poéticos en la música, donde se despliega la emoción. En este proyecto, a caballo entre la música y el teatro, Nadège Rossato reivindica una palabra libre y encarnada que aporta su granito de arena a las luchas por la igualdad de género.
20:00 h > Cena
21:30 h > «Leboncoin du feu», a cargo de Le Cri Dévot
Teatro / Para todos los públicos a partir de 12 años / Duración: 1 h
Entre 2019 y 2024, Camille Dalloz se hizo pasar por quien no era. ¿Dónde? En Leboncoin. Un falso comprador para engañar a vendedores de verdad. Un día, era un hombre. Al día siguiente, una mujer. Por turnos, impasible, vulgar o depresivo… Todos los perfiles pasan por allí, pero solo queda un apodo: Pomelopop. ¿Quién se esconde tras la máscara de este estafador de pacotilla? He aquí la verdadera investigación sobre una oscura historia de mentiras…
Leboncoin du feu es un viaje al corazón de este mecanismo: inventarse a uno mismo para descubrirse mejor. Un lugar melancólico, divertido, a veces casi inquietante, pero profundamente humano, que cuestiona nuestra relación con la máscara, la soledad y el deseo de conexión. Y esa extraña sensación de perderse, a fuerza de interpretar todos los papeles… Un espectáculo sorprendente: entre el descubrimiento del Otro y la búsqueda de uno mismo, Camille Dalloz nos lleva a un viaje fantasioso, a la vez ligero y profundo, desternillante y tierno.