Descubre un monumento emblemático de nuestra ciudad, un testimonio excepcional de la presencia del Art Nouveau en el suroeste.
Construido en 1912 por Pierre-Adrien Marceillac, según los planos del arquitecto de Montalban Antonin Maurou, el Grand Hôtel Moderne hace honor a su nombre: la innovación es el eje central del(…)
Descubre un monumento emblemático de nuestra ciudad, un testimonio excepcional de la presencia del Art Nouveau en el suroeste.
Construido en 1912 por Pierre-Adrien Marceillac, según los planos del arquitecto de Montalban Antonin Maurou, el Grand Hôtel Moderne hace honor a su nombre: la innovación es el eje central del proyecto de su fundador.
La distribución de los salones de recepción y las habitaciones, que sigue el modelo de los grandes hoteles de la época, es un claro ejemplo de esta modernidad. En cuanto a la ornamentación de las fachadas y el mobiliario, se inspira en el Art Nouveau, ese estilo revolucionario que influyó en todas las formas de expresión desde finales del siglo XIX.
Este movimiento artístico, que privilegia las líneas curvas, finas y sinuosas, hunde sus raíces en la naturaleza, con una profusión de formas vegetales y animales.
Si bien los principios de este nuevo universo artístico se presentan aquí de forma sobria y aireada, la elegancia está más que presente.
El descubrimiento de este hotel, regentado por la familia Marceillac desde hace cinco generaciones, te sumergirá en un ambiente de la Belle Époque: un auténtico salto en el tiempo.